Cáceres es una ciudad que se puede ver por libre perfectamente: el casco antiguo es pequeño, está señalizado y no tiene pérdida. Dicho eso, es también una de esas ciudades donde la mitad de lo interesante no se ve, sino que se cuenta: por qué las torres están cortadas, quién vivía en cada palacio, qué pasó en cada plaza.
Esta es la lista completa de lo que se puede reservar, ordenada por tipo. Los precios son los de partida en el momento de la última revisión y pueden cambiar según la fecha y la disponibilidad.
Cuál elegir, en corto
- Si solo vas a hacer una cosa: el tour con entradas incluidas. Es el único que entra en los monumentos, y en Cáceres los interiores merecen mucho.
- Si vas justo de presupuesto: el free tour. Pagas lo que te parezca al final y cubre lo esencial.
- Si llegas por la tarde: el nocturno. La ciudad iluminada y vacía es la imagen que se lleva la gente.
- Si sois cuatro o más: sale más a cuenta un tour privado que cuatro entradas sueltas, y vais a vuestro ritmo.
- Si te sobra un día entero: una escapada. Monfragüe si te tira la naturaleza, Mérida si te tira Roma, Trujillo si quieres la foto de plaza monumental.